Turismo sostenible en Alicante

Creo que fue en el año 1996 cuando tomé algo de conciencia sobre el turismo sostenible en Alicante. Una actividad organizada por el departamento de biología del Instituto del Campello (hoy denominado I.E.S Clot de l’Illot), conjuntamente con algún responsable del Instituto de Ecología Litoral, nos llevó a mis compañeros y a mi a recorrer las playas del municipio de norte a sur, recogiendo a nuestro paso todo tipo de basura. La experiencia fue divertida por exculparnos de asistir a clase aquella mañana, pero lejos de perder el tiempo, posiblemente nos hizo ver el impacto tan negativo que podía tener el turismo en las playas en donde vivíamos. He recordado este episodio tras verme involucrado ayer, de forma inesperada, en algo parecido.

Paseo por La Marina (Elche) con sorpresa

El sábado 5 de septiembre decidimos madrugar para ir a pasear a una de nuestras playas favoritas, La Marina (Elche). Si no la conocen se trata de una playa con una zona de dunas y un pinar precioso que libera a los bañistas de los grandes edificios, que por norma general, fortifican los núcleos urbanos del litoral alicantino. Su arena fina y la extensión que tiene, conectando con otras dos playas, la hacen ideal para caminar.

A pesar de la labor de limpieza que se realiza a diario, empezamos a observar, como en otras ocasiones, restos de plástico en las dunas y al borde del mar (justo en donde la máquina de limpieza no llega). Decidimos no seguir caminando y comenzar a recolectar basura. Nada nuevo. La sorpresa es que en unos 15 o 20 minutos, y en un espacio de aproximadamente 200m2, pudimos recoger toda esta cantidad de basura que se ve en la imagen.

Juguetes, sombrillas, cigarros, snacks, ketchup, latas, hilo de pescar…

Una de las bolsas no fue necesaria ni traerla de casa, porque gracias al turismo sostenible en Alicante, nos fue proporcionada gratuitamente por el entorno.

Aunque en la foto no se aprecia, en el interior pudimos recoger decenas de pequeños fragmentos de plástico de entre 1 y 2 cm, conjuntamente con: colillas de cigarro, bolsas de snacks, compresas, pajitas de zumos, cuerdas, puntas de plástico de sombrillas, hilo de pescar, un bote de silicona, ketchup de mcdonalds, latas, trozos de vidrio, y una red de pesca, o algo así, que es lo que más abulta en la bolsa.

Lo que me sorprendió tanto, es que en tan poco tiempo, y tan poco espacio, pudiésemos ser capaces de recolectar tal cantidad de basura. En 1996, ni por asomo, tuvimos tanto trabajo.

Cuando no nos cabía nada más en las bolsas, y las tiramos en el contenedor, encontramos otra sorpresa. Debido a la erosión, una duna había dejado al descubierto su interior lleno de: plásticos, residuos, vidrio y basura enterrados. Véase imagen a continuación.

Ahora está de moda decir «turismo sostenible en Alicante»

Estamos en una época en la que el turismo sostenible ha tenido un auge mediático enorme y prácticamente está en boca de todos los políticos y de todas las empresas. Algunas pruebas:

«Presentación de la guía para un turismo sostenible. Una herramienta práctica y útil que se puede aplicar tanto a destinos como a empresas turísticas. Propone un sistema de criterios de sostenibilidad turística” – Generalitat Valenciana 3/2/20

«Guía para un turismo sostenible. Retos y criterios para la evaluación del sector turístico ante la Agenda 2030. El proyecto pone su foco, en primera instancia, en la sostenibilidad turística en España» – Ministerio para la transición ecológica y el reto demográfico marzo 2020

«Sin sostenibilidad no habrá turismo en el futuro» – Reyes Maroto (Ministra de Turismo) 18/10/2019

«No se puede sostener más un crecimiento de turismo con las dinámicas de consumo que estábamos generando» – Evarist Caselles (Director del Patronato València Turisme) 25/1/2020

«Formación para un turismo sostenible vinculado a los espacios marinos. Cómo deben desarrollarse las actividades turísticas para garantizar la conservación de los valores ambientales» – Diputación de Alicante 19/1/2020

«Buscar ese equilibrio y saber gestionar un turismo de calidad que sea conciliador con nuestros entornos y con los vecinos y vecinas, son los retos a los que nos enfrentamos y los que nos hemos marcado» – Mireia Mollà (Concejala de Turismo Elche) Alicante Plaza 3/10/2017

A pesar de los voluntarios y de las políticas esto no funciona

Hay muchas personas haciendo esfuerzos titánicos en recogida de residuos y economía circular, y muchos hacen labores loables de voluntariado con mucho más esfuerzo que nosotros.

No obstante no podemos depender del voluntariado y de los servicios de limpieza municipales. Está claro que no es suficiente. En un año en el que turismo ha caído, en el venimos resacosos de la COP25 en España, en el que el Ayuntamiento de Elche, la Generalitat Valenciana, el Gobierno de España, la Unión Europea y la Comunidad Internacional, no han parado de repetir los problemas a los que nos enfrentamos, aún así, en una playa de Elche (Alicante), nos encontramos este panorama tan desolador.

Ya en junio se hizo viral un video publicado por thewildpassport que denunciaba el estado del mar en una cala de Alicante, y que puso en relieve de nuevo las deficiencias medioambientales del sistema de usar y tirar que tenemos tan implantado.

El cambio está en las personas, no en las instituciones

Estamos acostumbrados a que si cae algo al suelo alguien lo va a recoger. Estamos acostumbrados a que la playa amanece limpia al día siguiente. Estamos acostumbrados a tomar un helado en tarrina con cucharilla, pero nos da igual donde va a parar eso después.

Quizás más labores como las que hizo en IES El Clot de l’Illot, junto con el Instituto de Ecología Litoral, en los años 90, podrían ser claves para el futuro.

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